Capítulo 1: Introducción
Etapa de generaciónIntroducción
El comentario a la práctica del tantra del yoga supremo del mandala corporal de Heruka se presenta en tres apartados principales:
- Introducción.
- Comentario a la práctica.
- Dedicación.
Introducción
Consta de cinco partes:
- Cualidades preeminentes de Heruka.
- Origen de estas instrucciones.
- Beneficios de practicar estas instrucciones.
- Ejemplos de practicantes que alcanzaron realizaciones gracias a estas instrucciones.
- Requisitos necesarios para ser un practicante sincero de Heruka.
Cualidades preeminentes de Heruka
El término sánscrito Heruka está compuesto de tres sílabas: He, ru y ka. He revela la vacuidad de los fenómenos en general, y ru, la de las personas en particular. Por lo tanto, unidas muestran la vacuidad de todos los fenómenos. Ka se refiere a la unión de la mente de gran gozo de Heruka y la vacuidad de todos los fenómenos. Esta unión es el Cuerpo de la Verdad de Heruka. El yo o entidad propia de la persona designado sobre este Cuerpo de la Verdad es el Heruka definitivo, la naturaleza verdadera de Buda Heruka, que solo los Budas pueden percibir.
Chakrasambara es otro nombre de Heruka. Chakra significa ‘rueda’, y en este contexto se refiere a la rueda de todos los fenómenos. Sambara quiere decir ‘gozo supremo’, también llamado gran gozo espontáneo. Unidos, Chakra y sambara revelan que si practicamos el tantra de Heruka, alcanzaremos una profunda realización de que todos los fenómenos tienen la misma naturaleza que nuestra mente de gran gozo. Puesto que esta realización elimina de manera directa de nuestra mente las apariencias duales sutiles, es la causa para convertirnos con rapidez en el Heruka definitivo.
Para conducir a los discípulos afortunados al estado de Buda Heruka en una sola vida, Buda Vajradhara manifestó su compasión en forma del Heruka interpretativo, con un cuerpo azul, cuatro rostros y doce brazos, y en unión con su consorte Vajravarahi. Para alcanzar el estado de Buda Heruka, es necesario abandonar los doce vínculos dependientes relacionados del samsara alcanzando las realizaciones de las cuatro puertas de la liberación y, en particular, hemos de lograr la unión del gran gozo y la vacuidad. Estos logros están simbolizados por los doce brazos de Heruka, sus cuatro rostros y el abrazo a Vajravarahi, respectivamente.
Es posible que aquellos que no entiendan el profundo significado de las enseñanzas vajrayanas de Buda se sientan incómodos con el aspecto colérico de Heruka. Estos practicantes han de comprender que todos los fenómenos son iguales en el sentido de que carecen de existencia inherente. En la vacuidad o verdad última no hay aspectos pacíficos ni coléricos porque la naturaleza de todos los fenómenos es la misma. Por lo tanto, aquellos que tienen un profundo conocimiento de la verdad última no tienen bases para generar sensaciones desagradables al percibir objetos poco atractivos porque comprenden que a nivel último ni los objetos agradables ni los desagradables tienen existencia verdadera.
Por ejemplo, aunque el largo collar de cabezas humanas de Heruka parezca real, en realidad es una manifestación de su sabiduría omnisciente. Las diferentes características del cuerpo de Heruka son meras manifestaciones de su sabiduría omnisciente y no existen fuera de su mente. Sin embargo, para los practicantes con fe, visualizar el aspecto colérico de Heruka es un poderoso método para recibir con rapidez sus bendiciones y protección. Por esta razón, y también para mostrar de manera visible cómo avanzar a lo largo de los caminos del sutra y del tantra, Buda Vajradhara se manifestó como la Deidad colérica Heruka.
Buda Vajradhara, Buda Shakyamuni y Buda Heruka son el mismo ser, solo se diferencian en su aspecto. Cuando Buda giró la rueda del Dharma del sutra se manifestó como un monje ordenado, cuando giró la rueda del Dharma del tantra en general lo hizo como Vajradhara, y cuando giró la rueda del Dharma del tantra de Heruka en particular, como la Deidad Heruka.
Heruka es la manifestación física de la mente de compasión de Buda. Solo los Budas pueden mostrar su mente materializada. Los seres sintientes no somos capaces de hacerlo porque la naturaleza de nuestro cuerpo es distinta de la de nuestra mente; en cambio, el cuerpo y la mente de un Buda tienen la misma naturaleza y, por lo tanto, su cuerpo y mente van juntos. Nosotros percibimos siempre una separación entre nuestra mente y su objeto. Esta es una percepción o apariencia equívoca. Debido a que los Budas han eliminado por completo esta apariencia equívoca, tienen la capacidad de mostrar su mente de forma material, ya sea como objetos animados o inanimados. Por esta razón se dice que las emanaciones de los Budas impregnan todo el universo.
La mente de sabiduría omnisciente de Buda tiene treinta y siete partes, conocidas como treinta y siete realizaciones conducentes a la iluminación. Estas aparecen en el aspecto de las treinta y siete Deidades del mandala de Heruka. Normalmente se dice que en este mandala hay sesenta y dos Deidades, pero si contamos la unión de cada Padre y Madre como una sola Deidad, son treinta y siete. Las treinta y siete realizaciones conducentes a la iluminación en el continuo mental de los Bodhisatvas son caminos causales, y las de los Budas, caminos resultantes. Para una descripción general de las treinta y siete realizaciones conducentes a la iluminación véase Océano de néctar.
Origen de estas instrucciones
Buda reveló estas instrucciones por primera vez a petición de Vajrapani y Vajravarahi. Buda enseñó tres Tantras raíz de Heruka y cinco Tantras aclaratorios. Los tres Tantras raíz son: el Tantra raíz extenso de Heruka, que consta de trescientas mil estrofas, el Tantra raíz medio de Heruka, con cien mil estrofas, y el Tantra raíz conciso de Heruka, compuesto de cincuenta y un capítulos. De ellos, solo el último se tradujo del sánscrito al tibetano. Los cinco Tantras aclaratorios, que son comentarios al Tantra raíz conciso de Heruka, son: el Tantra de Vajradaka, Abhicharya Tantra, Mukha Tantra, Sarvacharya Tantra y El pequeño Tantra Sambara.
Posteriormente, grandes maestros budistas indios, como Luyipa, Ghantapa y Krishnapada, compusieron comentarios a estos Tantras raíz y aclaratorios, al igual que luego lo hicieron numerosos maestros tibetanos. En particular, Yhe Tsongkhapa escribió un célebre comentario muy bendecido al Tantra raíz de Heruka titulado Iluminación de los significados ocultos, y otro a la sadhana de Heruka llamado Do yho, que significa ‘Cumplidor de deseos’. Más tarde, otros lamas, incluido Yhe Phabongkhapa, compusieron comentarios especiales basados en los anteriores indios y tibetanos. Este libro, Esencia del vajrayana, lo he escrito pensando principalmente en los practicantes occidentales y está basado en las instrucciones de Yhe Tsongkhapa y de mi Guru raíz, el venerable Triyhang Doryhechang.
Hay tres métodos tradicionales para practicar las instrucciones del Tantra de Heruka: el de Luyipa, el de Krishnapada y el de Ghantapa. Este último tiene dos clases de instrucciones: las del mandala externo de las cinco Deidades de Heruka y las del mandala interno de las sesenta y dos Deidades del mandala corporal de Heruka. El presente comentario, Esencia del vajrayana, está basado en estas últimas. El linaje de estas instrucciones permanece intacto.
Beneficios de practicar estas instrucciones
En el Tantra raíz conciso de Heruka se alaban las cualidades especiales de los practicantes de Heruka. Se dice que todos los Héroes y Heroínas que residen en los veinticuatro lugares sagrados, como Puliramalaya y Dzsalandhara, entran en el cuerpo de los practicantes sinceros, bendicen sus canales, gotas y aires, y les hacen alcanzar la realización del gran gozo espontáneo, el verdadero camino rápido a la iluminación. Puesto que estos Héroes y Heroínas son emanaciones de Heruka y Vajravarahi, la naturaleza de su cuerpo y la de su mente es la misma y, por lo tanto, pueden desplazarse allí donde vayan sus mentes sin que se lo impidan los objetos materiales. De este modo, innumerables Héroes y Heroínas pueden entrar en el cuerpo de los practicantes sinceros y bendecir sus canales, gotas y aires. Además, Heruka permanece siempre en el corazón de estos practicantes otorgándoles grandes poderes físicos, verbales y mentales.
En el Tantra raíz conciso de Heruka se dice que con solo ver a un practicante sincero de Heruka purificamos nuestras faltas y alcanzamos la liberación; con solo oírlo o ser tocado por él recibimos bendiciones y se curan nuestras enfermedades; y con solo estar en su presencia se disipan nuestras perturbaciones mentales, intranquilidad, infelicidad y demás obstáculos. ¿Cómo es posible esto? Debido a que las Deidades de Heruka residen en el cuerpo del practicante, verlo a él es prácticamente como ver al mismo Heruka. En el Tíbet hay numerosos proverbios en los que se afirma que con solo ver a un lama especial o llevar un cordón bendecido por él creamos la causa para alcanzar la liberación. Yhe Phabongkhapa dijo: «No sé si estos proverbios son ciertos, pero ver o tocar a un practicante de Heruka es una verdadera causa de liberación».
A medida que aumenta la degeneración espiritual de los tiempos resulta más difícil recibir bendiciones de otras Deidades tántricas, como Yamantaka o Guhyasamayha; y a medida que aumenta el número de Gurus del linaje se necesita más tiempo para alcanzar realizaciones. No obstante, con la Deidad Heruka ocurre justo lo contrario. Kyabyhe Triyhang Rimpoché dice en la sadhana de Heruka:
«A medida que se incrementa la impureza de los tiempos,
tu poder y bendiciones aumentan,
y cuidas de nosotros con prontitud, veloz como el pensamiento;
¡Oh, Chakrasambara, Padre y Madre!, ante ti me postro».
Cuanto más impura sea la época en que vivamos, más poderosas y fáciles de recibir serán las bendiciones de Heruka; y cuanto mayor sea el número de Gurus del linaje, antes alcanzaremos las realizaciones espirituales. ¿Por qué? Esto se debe a que cuando Buda reveló otros Tantras, como el de Yamantaka o Guhyasamayha, emanó las Deidades correspondientes y sus mandalas, pero al terminar sus enseñanzas los reabsorbió. Por el contrario, cuando enseñó el Tantra de Heruka, no reabsorbió el mandala. En particular, hay veinticuatro lugares, como Puliramalaya y Dzsalandhara, donde todavía se conservan los mandalas de Heruka. Los practicantes con un karma puro pueden ver estos mandalas y las Deidades que los habitan. Por lo tanto, los seres de este mundo tenemos un vínculo especial con Heruka, y si practicamos con sinceridad sus instrucciones, obtendremos con rapidez grandes resultados.
El practicante de Heruka puede alcanzar la tierra pura de Keajra, la Tierra Pura de las Dakinis, sin abandonar su cuerpo actual. Aunque sea de avanzada edad, en cuanto llegue a Keajra su cuerpo se transformará en el de una divinidad de dieciséis años. En Keajra recibirá iniciaciones y enseñanzas directamente de Heruka y Vajrayoguini, disfrutará de los cinco objetos de deseo junto con otros Héroes y Heroínas, y alcanzará con facilidad la Budeidad. Si motivado por la compasión desea visitar otros mundos ordinarios, podrá hacerlo en cualquier momento a través de sus emanaciones.
En otras tierras puras no es posible practicar el tantra del yoga supremo ni, por lo tanto, alcanzar la Budeidad con rapidez. Por lo general, para practicar este tantra es necesario tener seis elementos: carne, piel y sangre que recibimos de nuestra madre, y hueso, médula y esperma que recibimos de nuestro padre. Los Bodhisatvas de otras tierras puras, como la de Sukhavati, carecen de ellos y en sus oraciones rezan para obtener un renacimiento humano con el que poder practicar el tantra del yoga supremo. Sin embargo, en la tierra pura de Heruka el practicante puede tener estos seis elementos. Muchos practicantes han alcanzado Keajra, la tierra pura de Heruka, sin abandonar su cuerpo humano y de este modo tienen la gran oportunidad de continuar su práctica del tantra del yoga supremo.
Puesto que desde un punto de vista práctico las prácticas esenciales de Guhyasamayha y Yamantaka están incluidas en las instrucciones del mandala corporal de Heruka, no es necesario practicar estas Deidades por separado. Debemos integrar las prácticas de todas las Deidades en la de Heruka Padre y Madre, y avanzar de este modo en nuestra práctica del tantra del yoga supremo. Hemos de recordar el consejo que Atisha dio a Rinchen Zsangpo, el traductor tibetano, que se encuentra en Guía del Paraíso de las Dakinis.
Si contemplamos estos beneficios, nos sentiremos muy afortunados de haber encontrado estas preciosas instrucciones de Heruka y generaremos un deseo sincero de practicarlas con pureza.
Ejemplos de practicantes que alcanzaron realizaciones gracias a estas instrucciones
Al contemplar ejemplos de practicantes sinceros de Heruka aumentará en gran medida nuestra fe en estas instrucciones. Si estudiamos las biografías de los ochenta y cuatro Mahasidhas de la antigua India, comprobaremos que la mayoría de ellos alcanzaron la iluminación practicando Heruka como su Deidad personal. A continuación se presenta brevemente la biografía de algunos practicantes de Heruka que alcanzaron realizaciones gracias a estas instrucciones.
Saraha
Saraha fue uno de los primeros Mahasidhas, muy admirado por los posteriores. Confiando en Heruka y practicando las etapas del camino de Heruka alcanzó la tierra pura de Keajra sin abandonar su cuerpo.
Nagaryhuna
Nagaryhuna fue uno de los discípulos de Saraha que alcanzó la iluminación en una sola vida con la práctica de Heruka. Cuatrocientos años después de que Buda falleciera, nació un niño en el seno de una opulenta familia de brahmanes que vivía en una zona de la India conocida como Bedarva o Tierra de las Palmas. Un brahmín adivino predijo que el niño solo viviría siete días, pero que su vida podría prolongarse siete días más si se hacían regalos a cien personas ordinarias, siete meses más si se hacían ofrendas a cien brahmanes, o siete años más si se las hacían a cien miembros de la Sangha de ordenación monástica. Sin embargo, el adivino no conocía ningún método para prolongar más su vida. Sus padres, siguiendo sus consejos, hicieron ofrendas a cien monjes, gracias a lo cual pudieron vivir felizmente con su hijo durante siete años.
Cuando el niño estaba a punto de cumplir los ocho años, sus padres lo enviaron de peregrinaje con varios sirvientes para evitar tener que presenciar su muerte. El grupo, guiado por una emanación de Avalokiteshvara, se dirigió al monasterio de Nalanda, donde se encontró con el gran maestro Saraha. Los sirvientes le explicaron la situación, y Saraha les dijo que si el niño recibía la ordenación monástica y se quedaba a vivir en el monasterio, podría evitar su muerte prematura. Le confirió la iniciación del yoga de larga vida de Buda Amitayus y le animó a que lo practicase continuamente. La víspera de su cumpleaños, el niño recitó el mantra de Amitayus sin interrupción y de este modo evitó su muerte. Al día siguiente fue ordenado monje y recibió el nombre de Shrimanta. Permaneció en Nalanda donde, bajo la protección de Manyhushri, estudió todos los Sutras y Tantras. En poco tiempo se convirtió en un ilustre erudito y gran maestro realizado, y su fama se extendió en todas direcciones. Finalmente, fue elegido abad de Nalanda.
Puesto que la vida de Nagaryhuna se divide en tres grandes etapas de obras auspiciosas que se corresponden con los tres giros de la rueda del Dharma de Buda, a menudo se le llama Segundo Buda. La primera etapa coincide con su cargo de abad en Nalanda. Por desgracia, la disciplina moral de los monjes había degenerado desde los tiempos en que Buda dio los votos por primera vez, y Nagaryhuna se esforzó por renovar la pureza de la moralidad. Clarificó numerosos aspectos de la disciplina moral y compuso varias obras sobre este tema. Entre estos textos, conocidos como Colección de consejos, se encuentran La preciosa guirnalda, La carta amistosa, El árbol de la sabiduría, Cien sabidurías y Gotas para curar a los seres. Estas actividades son comparables al primer giro de la rueda del Dharma.
No obstante, a Nagaryhuna se le conoce principalmente por los trabajos que compuso durante el segundo período. Poco después de que Buda falleciera, los Sutras de la perfección de la sabiduría, las principales enseñanzas mahayanas, desaparecieron de este mundo. Se dice que unos nagas que habían recibido estas instrucciones de Buda se las llevaron a su reino para protegerlas. En este mundo solo quedaban unos cuantos practicantes que las pudieran comprender y la mayoría de ellos las practicaban en secreto. Las únicas enseñanzas que se difundieron fueron las hinayanas, por lo que muchas personas pensaban que estas eran las únicas que Buda había impartido. Más tarde, los nagas invitaron a Nagaryhuna a visitar su reino y le entregaron las escrituras de la perfección de la sabiduría. Nagaryhuna las trajo de nuevo al reino humano y las propagó extensamente. Debido a la relación especial que mantenía con los nagas y a que había curado a muchos de ellos de enfermedades con ritos y oraciones especiales, Nagaryhuna recibió el nombre de Protector de los Nagas. Se añadió la palabra Aryhuna a su nombre porque difundía las enseñanzas mahayanas con la misma rapidez y precisión que Aryhuna, el legendario arquero, lanzaba flechas con su arco. Por esta razón se le conoce como Protector Nagaryhuna.
Gracias a su inmensa lucidez mental y gran sabiduría, Nagaryhuna comprendía perfectamente los Sutras de la perfección de la sabiduría y los exponía con claridad. Por medio de sus extensas enseñanzas produjo un renacimiento de la doctrina mahayana en este mundo. Presentó un sistema de razonamientos que, al indicar el camino inequívoco entre los dos extremos de la existencia y la inexistencia, se conoció como filosofía del camino medio o madhyamaka. Nagaryhuna compuso numerosos comentarios a los Sutras de la perfección de la sabiduría en los que clarificó la visión madhyamaka. Entre estos tratados, llamados Colección de razonamientos, se encuentran el famoso texto Sabiduría fundamental del camino medio y sus cuatro ramas –Sesenta razonamientos, Setenta vacuidades, Finamente entretejido y Refutación de objeciones–. También compuso Compendio de Sutras, Cinco etapas de la etapa de consumación de Guhyasamayha y muchos otros comentarios a los Sutras y Tantras. Estas actividades son comparables al segundo giro de la rueda del Dharma.
Su tercera etapa de obras auspiciosas se produjo al final de su vida. Siguiendo los consejos de Tara, regresó al sur de la India y se estableció en un lugar llamado Monte Esplendoroso, donde impartió numerosas enseñanzas sobre los Sutras y Tantras, y en el que compuso muchos más textos. En estos escritos, conocidos como Colección de alabanzas, se incluyen textos como Alabanza al dharmadhatu, Alabanza a lo supramundano, Alabanza a lo inconcebible y Alabanza a lo último. Estas actividades son comparables al tercer giro de la rueda del Dharma de Buda.
No es posible relatar de forma adecuada en unas pocas páginas la vida y las obras de Nagaryhuna. Durante toda su vida se dedicó por completo a restaurar el Dharma mahayana y a ayudar a la Sangha mahayana. Para ello impartió extensas enseñanzas, compuso muchos libros, realizó innumerables obras virtuosas y, en total, vivió unos seiscientos años.
Shavari
Shavari era discípulo de Nagaryhuna. Desde un punto de vista ordinario era cazador. Recibió de Nagaryhuna las iniciaciones y enseñanzas de Heruka, y las puso en práctica con sinceridad en el Monte Esplendoroso hasta que, finalmente, alcanzó la iluminación en ese mismo lugar. Se dice que incluso hoy día los que tienen un karma puro pueden verlo allí.
Luyipa
El príncipe Luyipa era el discípulo principal de Shavari. El día diez de cada mes solía ir a meditar a un cementerio donde, un día, se encontró con un grupo de hombres y mujeres que disfrutaban de una merienda. Una de las mujeres le ofreció un trozo de carne, y al comerlo recibió en su mente unas bendiciones tan profundas que su percepción de las apariencias ordinarias se purificó por completo. Tuvo una visión de Heruka y Vajrayoguini, y comprendió que aquellos hombres y mujeres eran en realidad Héroes y Heroínas. Luego recibió enseñanzas directamente de Heruka mientras se encontraba en el cementerio. Al ser un practicante de Heruka, Luyipa estaba bajo el cuidado de los Héroes y Heroínas, y alcanzó grandes logros por el mero hecho de probar el trozo de carne que le ofreció aquella emanación de Vajrayoguini.
Darikapa
El rey Darikapa recibió la iniciación y las enseñanzas de Heruka de Luyipa, quien le predijo que si abandonaba su reino y se esforzaba en la práctica de Heruka y Vajrayoguini, alcanzaría pronto la iluminación. Darikapa abandonó de inmediato su palacio y deambuló de un lugar a otro como un mendigo aprovechando cualquier oportunidad para practicar la meditación. En una ciudad del sur de la India se encontró con una cortesana muy rica que era una emanación de Vajrayoguini. Esta mujer tenía una gran mansión y Darikapa fue su sirviente durante doce años. Durante el día realizaba tareas domésticas y por la noche practicaba las instrucciones de Luyipa. Después de doce años de servicio, Darikapa alcanzó el quinto estado de la etapa de consumación, la unión de aprendizaje. Se dice que Darikapa y todo el séquito de la cortesana, unas catorce mil personas, alcanzaron la tierra pura de Keajra. Esto se debe a que Darikapa era un practicante puro de Heruka y todo el que lo veía o tocaba creaba la causa para renacer en la tierra pura de Heruka.
Dingkigua
Dingkigua, uno de los ministros del rey Darikapa, recibió también de Luyipa la iniciación y las enseñanzas de Heruka. Luyipa predijo que se encontraría con una vendedora de vino que era una emanación de Vajrayoguini. Al conocerla, Dingkigua se fue a vivir con ella y la sirvió durante diez años, como resultado de lo cual alcanzó la iluminación en esa misma vida. Se dice que hasta los insectos que habitaban en el lugar donde alcanzó la iluminación renacieron en la tierra pura de Heruka.
Ghantapa
Ghantapa era otro gran Mahasidha. Nació como príncipe, hijo del rey de Nalanda, y más tarde se ordenó monje. Logró maestría en la práctica de las etapas de los caminos del sutra y el tantra, y a menudo vencía en debate a eruditos de otras doctrinas. Hacia el final de su vida se encontró con el rey Darikapa y recibió de él la iniciación y las enseñanzas de Heruka. Darikapa le aconsejó que fuera a una montaña en Bengal y se dedicase a practicar la meditación. Un buen día, mientras meditaba en ese lugar, oyó una voz que procedía del espacio que le decía que fuera a Odiyana, donde se encontraría con una porquera. Contento de escuchar esto, se puso en marcha enseguida y, cumpliéndose la predicción, se encontró en Odiyana con una porquera a quien reconoció de inmediato como una emanación de Vajrayoguini. De ella recibió también la iniciación y las enseñanzas de Heruka y luego se fue a vivir al bosque de Odivisha, conocido hoy día como Orissa, en la India, donde se dedicó de manera intensiva a practicar la meditación de Heruka y Vajrayoguini.
Puesto que vivía en un lugar tan alejado, su dieta era pobre y tenía el cuerpo demacrado. Un día, el rey de Odivisha fue al bosque a cazar y se encontró con Ghantapa. Al ver que estaba tan delgado quiso saber por qué llevaba una vida tan austera. Entonces invitó a Ghantapa a regresar con él a la ciudad y le prometió que le daría cobijo y alimentos. Ghantapa rechazó la invitación diciendo que al igual que es imposible sacar a un elefante de un bosque con unas riendas de hilo fino, tampoco era posible que él cayera en la tentación de abandonar el bosque por los obsequios de un rey. Enfadado por la negativa de Ghantapa, el rey lo amenazó con vengarse y regresó al palacio.
El rey estaba tan enfurecido que convocó a un grupo de mujeres de la ciudad y les relató la historia del monje engreído que vivía en el bosque. Ofreció una gran recompensa a la que consiguiese seducirlo y le hiciese romper sus votos de castidad. Una de las mujeres, una tabernera, dijo que era capaz de hacerlo y se fue al bosque en busca de Ghantapa. Cuando finalmente lo encontró, le preguntó si necesitaba una sirvienta. Ghantapa le contestó que no, pero sintió que tenía una fuerte relación de vidas anteriores con ella y le permitió que se quedara. Ghantapa le dio numerosas instrucciones espirituales e iniciaciones, y los dos practicaron la meditación con sinceridad. Al cabo de doce años, ambos alcanzaron la Unión de No Más Aprendizaje, la iluminación total.
Cierto día, Ghantapa y la que en su día había sido tabernera decidieron visitar la ciudad para despertar en la gente un mayor interés en el Dharma. La mujer fue a ver al rey y le dijo que había seducido al monje. Al principio el rey dudó de la veracidad de sus palabras, pero cuando supo que tenían dos hijos, un niño y una niña, se llenó de alegría y fijaron la fecha para que la mujer llevase a Ghantapa ante él. El rey dictó un decreto para desacreditarlo públicamente y ordenó a sus súbditos que se reunieran el día señalado para insultar y humillar al monje.
Llegada la fecha, Ghantapa y la mujer junto con sus niños partieron hacia la ciudad; el hijo iba a la derecha de Ghantapa y la hija a su izquierda. Al llegar allí, Ghantapa andaba como si estuviera ebrio y sostenía un cuenco que la mujer iba llenando de vino. La audiencia, divertida, se reía, se burlaba de ellos y los insultaba. «Hace tiempo –decían a Ghantapa– nuestro rey te invitó a venir a la ciudad, pero tú, arrogante, no aceptaste su invitación. Ahora vienes borracho y acompañado de una tabernera. ¡Qué vergüenza y qué mal ejemplo das, siendo budista y monje!». Cuando se cansaron de humillarlo, Ghantapa aparentó enfurecerse y arrojó el cuenco al suelo. Este se hundió en la tierra abriéndola y de ella brotó una fuente de agua. Ghantapa se transformó en Heruka y la mujer en Vajrayoguini, el niño en un vajra que Ghantapa sostenía con la mano derecha y la niña en una campana que sostenía con la izquierda. Ghantapa y su consorte entraron en unión y se elevaron abrazados hacia el cielo.
Los presentes, asombrados, sintieron un profundo remordimiento por haberles faltado al respeto de aquella manera. Se postraron ante Ghantapa y la emanación de Vajrayoguini, rogándoles que regresaran. Ghantapa y su consorte no aceptaron sus ruegos, pero les aconsejaron que si realmente estaban arrepentidos, confesaran sus faltas ante Avalokiteshvara, la personificación de la gran compasión de Buda. Debido a la intensidad del profundo remordimiento del pueblo de Odivisha y al poder de sus oraciones, de la fuente surgió una maravillosa estatua de Avalokiteshvara. Los habitantes de Odivisha se convirtieron en sinceros practicantes de Dharma y muchos de ellos alcanzaron elevadas realizaciones. La estatua de Avalokiteshvara todavía existe hoy día.
Gracias a que Ghantapa se adiestró con gran pureza en las prácticas de Heruka y Vajrayoguini mientras se encontraba en el bosque, Vajrayoguini se manifestó ante él como una tabernera sabiendo que era el momento apropiado para que recibiese sus bendiciones. Al convivir con ella, Ghantapa alcanzó el estado de la tierra pura de Heruka.
Krishnapada
Krishnapada recibió del Mahasidha Dzsalandarapa la iniciación y las enseñanzas de Heruka. Alcanzó la iluminación en el estado intermedio después de alcanzar la luz clara ejemplar última durante la luz clara de la muerte. Antes de morir adquirió poderes sobrenaturales extraordinarios gracias a la práctica de la etapa de generación de Heruka. Era capaz de paralizar animales salvajes o bandidos con solo mirarlos, y de domar animales con la mirada. Podía hacer caer la fruta de los árboles con solo mirarla y andar sin tocar el suelo. Para cruzar un río se quitaba la camisa, se sentaba sobre ella en la postura vajra y lo cruzaba flotando.
Todos los Gurus del linaje de estas instrucciones, desde Ghantapa hasta mi Guru raíz, Kyabyhe Triyhang Doryhechang Losang Yeshe Rimpoché, son ejemplos de practicantes que han alcanzado la unión de Buda Heruka con la práctica del mandala corporal de Heruka. Las instrucciones contenidas en este libro son las que recibió Ghantapa de la emanación de Vajrayoguini en Odiyana. Si nos adiestramos en ellas con sinceridad, alcanzaremos todos los logros y nos convertiremos en un ser puro y sagrado como el Mahasidha Ghantapa.
Requisitos necesarios para ser un practicante sincero de Heruka
Si practicamos las etapas de generación y de consumación de Heruka, podemos alcanzar la iluminación en una sola vida. No obstante, para que esto ocurra debemos convertirnos en practicantes sinceros reuniendo las cinco cualificaciones siguientes:
1) Tener experiencia de renuncia, bodhichita y visión correcta de la vacuidad.
2) Haber recibido la iniciación de Heruka.
3) Mantener los votos y compromisos con pureza.
4) Comprender de manera inequívoca y clara cómo practicar las etapas de generación y de consumación de Heruka.
5) Tener fe inquebrantable en la Deidad Heruka y en el Guía Espiritual de quien hemos recibido la iniciación y el comentario de la práctica.
Cualquier persona que posea estas cinco cualificaciones y medite sin cesar en las etapas de generación y de consumación de Heruka, alcanzará la iluminación en una sola vida. Si todavía no los hemos reunido, debemos esforzarnos gradualmente en hacerlo.
Durante la iniciación tomamos el compromiso de meditar en las dos etapas, puesto que si no lo hacemos, perderemos las bendiciones que hayamos recibido. Además, si no nos esforzamos en reunir las otras cuatro cualificaciones, nuestro progreso espiritual se verá obstaculizado. Lo más importante es tener fe inquebrantable en Heruka y en nuestro Guía Espiritual. Debemos intentar eliminar las apariencias ordinarias que tengamos de nuestro Guía Espiritual y generar fe en él. De este modo obtendremos grandes resultados. Si ofrecemos a nuestro Guía Espiritual un magnífico regalo, pero no tenemos fe en él, nuestra acción carecerá de sentido. En cambio, si generamos fe profunda en nuestro Guía Espiritual, le estaremos haciendo una gran ofrenda aunque no le hagamos ningún obsequio material. Sin fe somos como una semilla quemada; al igual que esta no puede producir frutos, el practicante tántrico que carezca de fe no podrá obtener ningún resultado.
Las realizaciones tántricas dependen de la fe y la imaginación. Por mucho que lo intentemos es difícil demostrar que nuestro Guía Espiritual es un Buda. Por lo tanto, en lugar de abrigar dudas, debemos utilizar el poder de la imaginación para considerarlo como un Buda y cultivar una mente pura de fe en él o ella. Entonces, nuestra mente se irá purificando de manera gradual hasta que veamos directamente a nuestro Guía Espiritual como un Buda.

