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Caminos y planos tántricos

Cómo entrar en el camino mahayana, recorrerlo y perfeccionarlo

Formato: Rústica
ISBN: 978-84-920943-9-4
Detalles: 1ª edición - diciembre 1998; Reimpresión - enero 2009; Traductora: Mariana Líbano, Colaborador: Javier Calduch; 304 páginas, 135 x 216 mm.
Precio: 210.00 MXN  
 
Formatos disponibles
Rústica

Capítulo 1: Introducción

Para que los seres sintientes pudiesen alcanzar la gran liberación o la iluminación total, Buda reveló dos caminos: el común y el extraordinario. En este contexto, camino se refiere a un sendero interno o realización espiritual que nos conduce a la liberación del sufrimiento, es decir, a la paz interior permanente. El camino extraordinario es el sendero vajrayana. Vajrayana, camino tántrico y camino del mantra secreto son términos sinónimos y se describen detalladamente a lo largo del presente libro. Buda reveló el camino común en las enseñanzas del sutra. Las etapas del camino común son los veintiún senderos espirituales, desde la práctica de confiar en el Guía Espiritual hasta la de la visión superior, y se las conoce como las etapas del camino a la iluminación o Lamrim en tibetano. El adiestramiento en los caminos comunes es la base para la práctica del vajrayana. El mantra secreto es el vehículo que nos conduce directamente a nuestro destino final, y los caminos comunes, la vía por la que avanza. Por lo tanto, para extraer la esencia de nuestra preciosa existencia humana y alcanzar la iluminación total, primero debemos adiestrarnos en los caminos comunes del Lamrim y luego en los senderos extraordinarios del vajrayana.

Las prácticas de todos los caminos comunes están incluidas en un Lamrim muy conciso compuesto por Yhe Tsongkhapa y titulado Oración de las etapas del camino. Se considera que esta oración es el texto raíz del Lamrim. No nos detendremos a comentarla en esta introducción, porque si estudiamos una exposición completa del Lamrim, como la que se presenta en El camino gozoso de buena fortuna o en el Manual de meditación, comprenderemos fácilmente su significado.

Para poner en práctica los caminos vajrayanas tratados en este libro, debemos recibir una iniciación del tantra del yoga supremo, como la de Heruka y Vajrayoguini, y adiestrarnos en el Lamrim. Sería conveniente también memorizar la Oración de las etapas del camino y recitarla a diario verbal o mentalmente contemplando su significado. Cada vez que emprendamos la lectura de este libro debemos recitar este texto raíz. Primero, visualizamos a los seres sagrados de la siguiente manera:

Al igual que la luna llena está circundada de estrellas,
ante mí en el espacio se halla Buda Shakyamuni
rodeado de todos los Budas y Bodhisatvas.

Luego, recitamos esta oración:

Oración de las etapas del camino

Bendecidme para que comprenda
que generar fe sincera en el bondadoso maestro espiritual,
fuente de toda virtud, es la raíz del camino.
Y así le siga siempre con gran devoción.

Bendecidme para que comprenda
que este excelente renacimiento humano dotado de libertad
es muy valioso y difícil de conseguir.
Y así dedique el día y la noche a extraer su esencia.

Mi cuerpo es frágil como una burbuja en el agua,
rápidamente decae y se destruye.
Y así como la sombra siempre sigue al cuerpo,
el resultado de mis acciones proseguirá a la muerte.

Con este entendimiento firme en la memoria
bendecidme para que, con extrema cautela,
evite siempre la mínima acción indebida
y acumule virtud en abundancia.

Los placeres del samsara son ilusorios,
no producen satisfacción sino tormentos.
Por ello, bendecidme para que sólo me esfuerce
en lograr el gozo sublime de la liberación.

Bendecidme para que, con gran cuidado y atención,
inducido por este pensamiento puro,
mantenga el pratimoksha, la raíz de la doctrina,
como mi práctica esencial.

Al igual que yo, todos los maternales seres
están hundidos en el océano del samsara,
bendecidme para que me adiestre en la bodhichita
y pueda liberar pronto a todos los seres.

Pero si sólo cultivo esta mente
sin aplicarme en las tres moralidades,
no alcanzaré la iluminación.
Por ello, bendecidme para que guarde los votos del Bodhisatva.

Pacificando mis distracciones
e investigando el significado real,
bendecidme para que logre la unión
de la permanencia apacible y la visión superior.

Bendecidme para que, a través del camino común,
me convierta en un recipiente puro
y entre en el camino de los seres afortunados,
el vajrayana, el camino supremo.

Las dos realizaciones dependen
de mis sagrados votos y promesas.
Bendecidme para que lo entienda con claridad,
y siempre los mantenga aunque mi vida peligre.

Realizando a diario las cuatro sesiones
tal como indican los maestros sagrados,
bendecidme para que pronto alcance
las dos etapas del camino del tantra.

Que los Guías que me muestran el buen camino
y las amistades que me ayudan tengan larga vida,
y bendecidme para que pacifique por completo
todos los obstáculos, externos e internos.

Que siempre encuentre maestros perfectos
y disfrute del Dharma sagrado,
y que realizando las etapas del camino
pronto alcance el estado de Vajradhara.

A menudo se dice que el camino del tantra es superior al del sutra, pero para comprenderlo tenemos que estudiar a fondo los dos senderos o no podremos comprobarlo por experiencia propia. Si no estudiamos el sutra y el tantra con profundidad, no sabremos cómo practicarlos en unión y correremos el riesgo de rechazar uno de los dos.

Las instrucciones del tantra o mantra secreto son el tesoro más valioso de las enseñanzas de Buda. El logro de la iluminación sólo es posible siguiendo el camino del tantra. ¿Por qué no se puede alcanzar la iluminación practicando únicamente el sutra? Existen dos razones principales. La primera es que para alcanzar la iluminación tenemos que lograr los Cuerpos de la Verdad y de la Forma de un Buda. Aunque en el sutra se muestra de manera general cómo realizar estos dos cuerpos a partir de las etapas del camino de la sabiduría y el método, no se revelan sus causas directas y sustanciales. La causa directa y sustancial del Cuerpo de la Verdad es la luz clara significativa, y la del Cuerpo de la Forma, el cuerpo ilusorio. Estas causas sólo se describen en el mantra secreto.

La segunda razón por la que el camino del sutra no puede conducirnos a la iluminación total es que estas enseñanzas no presentan métodos para eliminar las obstrucciones muy sutiles a la omnisciencia –las apariencias duales sutiles asociadas con las mentes de la apariencia blanca, del rojo creciente y la negra del logro cercano–. Estas tres mentes se manifiestan cuando nuestros aires internos se disuelven en el canal central durante los procesos del sueño y de la muerte o en las meditaciones de la etapa de consumación. Aunque estas mentes son sutiles, no dejan de estar contaminadas, porque sus objetos –las apariencias del espacio impregnado de luz blanca, de luz roja y de negra oscuridad– aparecen como si fueran inherentemente existentes. Estas apariencias de existencia inherente son apariencias duales sutiles y constituyen las obstrucciones muy sutiles a la omnisciencia. Como en las enseñanzas del sutra no se muestra la manera de reconocer las mentes sutiles de la apariencia blanca, del rojo creciente y la negra del logro cercano, los Bodhisatvas del sutra no pueden reconocer las apariencias duales sutiles asociadas con estas mentes y mucho menos eliminarlas. Por lo general, la apariencia dual de un objeto se produce cuando éste aparece ante la mente junto con su existencia inherente. Esta apariencia se halla presente en todas las mentes de los seres sintientes, excepto en la percepción excelsa de la meditación estabilizada de los Seres Superiores.

La realización directa de la vacuidad con una mente burda no tiene el poder suficiente para eliminar las apariencias duales sutiles asociadas con las mentes de la apariencia blanca, del rojo creciente y la negra del logro cercano. La única manera de suprimirlas es realizando la vacuidad de manera directa con la mente muy sutil de luz clara. Dado que los métodos para manifestar y utilizar la mente muy sutil de luz clara sólo se describen en el mantra secreto, los que deseen alcanzar la Budeidad necesitan recorrer este camino.

Se dice que sólo el cuarto, el undécimo y el último de los mil Budas que aparecerán en este Eón Afortunado enseñarán el mantra secreto. ¿Significa que los seguidores de los demás Budas no tendrán la oportunidad de alcanzar la iluminación? ¿Nadie alcanzará la iluminación siguiendo los consejos de Buda Maitreya? Pese a que Buda Maitreya no enseñará el tantra, muchos de sus seguidores lograrán el décimo plano del camino sutra del Bodhisatva practicando las enseñanzas de este sendero. Cuando alcancen esta realización, los Budas de las cinco familias de las diez direcciones se aparecerán ante ellos, les otorgarán iniciaciones tántricas y les mostrarán cómo alcanzar la luz clara significativa –la cuarta de las cinco fases de la etapa de consumación–. Meditando en la luz clara significativa estos Bodhisatvas alcanzarán la Budeidad. Por lo tanto, aunque Buda Maitreya no revelará el camino del mantra secreto, abrirá las puertas de la Budeidad a innumerables seres sintientes.

Buda enseñó tres vehículos o medios para progresar en el camino hacia la iluminación: el hinayana, el paramitayana y el vajrayana. De entre ellos, el vajrayana o vehículo del mantra secreto es el supremo porque nos conduce directamente a la Budeidad. Si nos adiestramos sinceramente en las prácticas del vajrayana con una motivación pura y fe firme, alcanzaremos la iluminación total con rapidez y facilidad, sin tener que padecer grandes dificultades. Por lo tanto, debemos considerarnos muy afortunados de poder estudiar estas preciosas enseñanzas del mantra secreto.

La entrada al mantra secreto es recibir una iniciación de un maestro tántrico cualificado. Después, tenemos que aprender a practicarlo correctamente y saber cómo se recorren los planos y caminos espirituales con el adiestramiento tántrico. Si lo comprendemos correcta y claramente, y lo ponemos en práctica con sinceridad, podremos alcanzar la iluminación en esta misma vida.

Algunas personas consideran que la Budeidad es una meta inalcanzable, y otras, que el mantra secreto es un camino tan avanzado que es mejor practicar sólo el sutra. Estas ideas son muy comunes hoy día, pero los que han recibido iniciaciones tántricas no deben dejarse influir por ellas. Si abandonamos la aspiración de alcanzar la Budeidad porque pensamos que está más allá de nuestro alcance, cometeremos una caída raíz de nuestros votos del Bodhisatva; y si abandonamos la intención de practicar el mantra secreto porque pensamos que es muy difícil, cometeremos una caída raíz de nuestros votos tántricos. Estudiando las enseñanzas sobre los caminos y planos tántricos que se presentan en este libro, comprenderemos cómo se puede alcanzar la Budeidad con el mantra secreto y despertaremos un gran interés en este adiestramiento. De este modo no romperemos nuestros votos del Bodhisatva ni los tántricos.

Tal vez nos preguntemos: «Si el mantra secreto es el camino directo a la Budeidad, ¿por qué Buda enseñó la vía del sutra?». La razón es que el sutra es la base indispensable para la práctica del tantra. El tantra es como un avión que nos lleva directamente a la iluminación, y el sutra, como la pista de donde despega. Así como un avión no puede despegar sin una pista, sin la base del sutra no podemos adquirir auténticas experiencias del mantra secreto. Por lo tanto, los que deseen alcanzar la Budeidad deben practicar la unión del sutra y el tantra.

Para convertirnos en un ser iluminado, debemos completar todas las etapas del camino que conduce a la Budeidad. En general, hay dos clases de caminos: externos e internos. Con la ayuda de mapas, señales, etc., sabremos cómo viajar por los caminos externos, pero por mucho que los recorramos no nos conducirán a la Budeidad. Aunque crucemos el universo en una nave espacial, nunca encontraremos la iluminación; la única manera de alcanzarla es seguir los caminos internos correctos, y éstos se describen sólo en el Dharma.

Los Budas poseen diez cualidades especiales de las que no disfrutan los seres sintientes. Reciben el nombre de las diez fuerzas, y una de ellas es conocer todos los caminos y a dónde nos conducen. Movidos por su gran compasión, los Budas enseñan a los seres sintientes a distinguir los caminos correctos de los que no lo son. Si no enseñasen el Dharma, nunca aprenderíamos los caminos que conducen a la liberación y, como estamos tan familiarizados con el aferramiento propio, vagaríamos por el samsara indefinidamente sin posibilidad de escapar. Desde tiempo sin principio hemos seguido caminos incorrectos, pero ahora, gracias a la bondad de Buda Shakyamuni, tenemos la oportunidad de estudiar una exposición completa de los caminos espirituales que conducen a la liberación y a la iluminación total.

Hay dos clases de caminos internos: mundanos y supramundanos. Los caminos mundanos internos nos adentran cada vez más en el samsara, mientras que los supramundanos nos conducen a la liberación y a la iluminación total. Hay dos clases de caminos mundanos: virtuosos y perjudiciales. Los caminos mundanos virtuosos son las buenas acciones que nos hacen renacer como un ser humano o un dios, y los perjudiciales, las acciones indebidas por las que renacemos como un animal, un espíritu ávido o un ser infernal. Buda impartió detalladas instrucciones sobre los caminos mundanos en sus enseñanzas sobre el karma y los doce vínculos dependientes relacionados.

Los caminos supramundanos son mentes virtuosas que nos conducen a la liberación y a la iluminación total. En este sentido, los términos camino, sendero o vía, plano, vehículo espiritual y percepción excelsa son sinónimos. El camino [sendero o vía] espiritual se define como «la percepción excelsa basada en la mente espontánea de renuncia». Hay dos clases de caminos espirituales: hinayanas y mahayanas. Hay cinco caminos hinayanas: el de la acumulación, el de la preparación, el de la visión, el de la meditación y el de No Más Aprendizaje. Los caminos hinayanas nos conducen al logro de la pequeña iluminación, la del Oyente, o al de la iluminación mediana, la del Conquistador Solitario. También hay cinco caminos mahayanas: el de la acumulación, el de la preparación, el de la visión, el de la meditación y el de No Más Aprendizaje. Los caminos mahayanas nos conducen a la iluminación total o Budeidad.

El plano espiritual se define como «la realización clara que sirve de base para cultivar numerosas buenas cualidades». Así como hay dos clases de caminos espirituales, también hay dos clases de planos espirituales: hinayanas y mahayanas. Hay ocho planos hinayanas, incluidos en los cinco caminos hinayanas, y diez planos mahayanas, incluidos en los cinco caminos mahayanas. Así como la tierra es la base para el crecimiento de árboles, plantas, cultivos, etc., los planos hinayanas lo son para el desarrollo de las cualidades hinayanas, y los planos mahayanas, para el desarrollo de las cualidades mahayanas.

El vehículo espiritual se define como «la percepción excelsa que nos conduce al destino espiritual final». Hay dos clases de vehículos espirituales: el hinayana o vehículo menor y el mahayana o vehículo mayor. El mahayana se divide a su vez en dos: el paramitayana o vehículo de la perfección y el vajrayana o vehículo vajra. De los cinco caminos, los cuatro primeros se conocen como los caminos de progreso o vehículos de progreso, porque nos conducen a nuestro destino espiritual final, y el quinto camino, el camino de No Más Aprendizaje, como el camino resultante o vehículo resultante.

La percepción excelsa se define como «la realización espiritual que conoce perfectamente la naturaleza de su objeto principal». Todos los caminos espirituales son percepciones excelsas. La percepción excelsa se diferencia de la sabiduría en que ésta necesariamente realiza su objeto por sí misma, mientras que aquélla lo hace a través de otra mente. La bodhichita, por ejemplo, es una percepción excelsa pero no es sabiduría. La bodhichita conoce la naturaleza de su objeto principal, la iluminación, pero en vez de hacerlo por sí misma, lo hace a través de su asistente, el factor mental de la sabiduría. Por esta razón, los demás factores mentales asociados con la bodhichita, como la concentración, la intención y la sensación, son también percepciones excelsas pero no sabidurías.

Así pues, la bodhichita es al mismo tiempo un camino, un plano, un vehículo espiritual y una percepción excelsa. Puesto que nos conduce a la iluminación es un camino, al servir de base para cultivar numerosas cualidades mahayanas es un plano, al ser un medio para progresar en dirección a la iluminación es un vehículo y por su conocimiento y manera de comprender su objeto es una percepción excelsa.

Puesto que los seres sintientes tienen diversas inclinaciones y capacidades mentales, Buda Shakyamuni enseñó tres vehículos distintos: el hinayana, el parmitayana y el vajrayana. Para aquellos de aspiraciones limitadas que se interesan principalmente en liberarse de su sufrimiento, Buda enseñó el hinayana. Los hinayanistas reconocen los peligros del apego y consideran que esta perturbación mental es el objeto principal que tienen que abandonar. Por esta razón, el camino hinayana recibe el nombre de vehículo para la separación del apego. Para abandonar el apego temporalmente, el practicante hinayana renuncia a su familia, su hogar, etc., se retira a un lugar aislado y medita en la naturaleza repulsiva de los placeres del samsara; para liberarse por completo del apego, se concentra en la vacuidad.

Para los que se sienten atraídos por el camino de la vastedad, Buda mostró el paramitayana, en el que reveló la práctica de las seis perfecciones y los diez planos espirituales del Bodhisatva. El objeto principal que el Bodhisatva ha de abandonar son las obstrucciones a la omnisciencia. Los Bodhisatvas no temen al apego porque saben cómo transformarlo en el camino espiritual. Así como el granjero utiliza sustancias impuras, como el estiércol, para fertilizar el suelo, los Bodhisatvas Superiores hacen uso de sus perturbaciones mentales, como el apego, para alcanzar la Budeidad, convirtiéndolas en inofensivas con su sabiduría y compasión.

Para los que están interesados en el Dharma profundo, Buda enseñó el tercer vehículo, el vajrayana. El vajrayana o vehículo del mantra secreto recibe el nombre de vehículo del apego, porque el practicante vajrayana, en vez de abandonar el apego de inmediato, lo utiliza para generar gran gozo espontáneo y meditar con esta mente en la vacuidad. Además, cuando finalmente alcanza la iluminación, a pesar de que carece de apego, se muestra como si lo tuviera manifestándose como un Buda tántrico bajo el aspecto del Padre y la Madre en unión.

Aunque es posible transformar el apego en el camino espiritual con la práctica del mantra secreto, necesitamos gran destreza para lograrlo, porque, por lo general, cuando sentimos apego con intensidad, perdemos el control de nuestra mente. La mayoría de los Budas que aparecerán en el futuro no enseñarán el mantra secreto a fin de evitar que los practicantes no cualificados, que abundan por doquier, lo utilicen indebidamente para disfrutar de los placeres mundanos. Buda Shakyamuni es una excepción. Gracias al poder de sus oraciones y de su determinación, sus discípulos tienen un karma especial para practicar el mantra secreto.

Hay una profecía que dice que cuando el Dharma de Buda Shakyamuni esté a punto de desaparecer, la práctica del mantra secreto florecerá en este mundo por poco tiempo pero poderosamente, como la llama de una vela que parpadea y brilla con gran intensidad antes de apagarse. En la actualidad abundan los libros sobre el tantra, hay muchos maestros que lo enseñan y numerosos estudiantes que intentan practicarlo, pero no todos estos libros y maestros son auténticos. Por lo tanto, hoy día, es muy importante aprender a distinguir entre las verdaderas enseñanzas tántricas y las que están mezcladas con instrucciones de otras creencias. Somos muy afortunados de haber encontrado estas enseñanzas tántricas completamente puras, cuyo origen se remonta a Buda Shakyamuni y que fueron transmitidas a través de varios maestros realizados pasando por Yhe Tsongkhapa hasta llegar a los maestros de la Nueva Tradición Kadampa. Yhe Tsongkhapa, emanación de Manyhushri, el Buda de la Sabiduría, clarificó muchos aspectos de la práctica del tantra que a menudo han sido malentendidos. En particular, mostró cómo es posible y además necesario practicar la unión del sutra y el tantra. Antes de que Yhe Tsongkhapa apareciese en este mundo, numerosas personas consideraban que el mantra secreto y la disciplina moral del vinaya eran prácticas contradictorias, y que una misma persona no podía adiestrarse en las dos al mismo tiempo. No obstante, Yhe Tsongkhapa enseñó que, lejos de ser contradictorias, son complementarias, porque la práctica del mantra secreto es el método supremo para mantener con pureza la disciplina moral del vinaya. Me siento muy afortunado de poder transmitir las enseñanzas tántricas puras de Yhe Tsongkhapa, y el lector puede sentirse igual de dichoso al estudiarlas.

Las buenas cualidades del mantra secreto

Si contemplamos los diferentes nombres que Buda dio al mantra secreto –vehículo secreto, vehículo del mantra, vehículo resultante, vehículo vajra, vehículo del método y vehículo tántrico–, comprenderemos la naturaleza, las funciones y buenas cualidades de este camino. A continuación se muestra el significado de estos términos.

Vehículo secreto

Debido a que el tantra es la esencia misma de las enseñanzas de Buda, es un tesoro precioso y extraordinario. La gente, por lo general, guarda sus posesiones más valiosas en un lugar oculto y se las muestra sólo a sus familiares o a sus mejores amigos. Si tuviésemos un diamante, por ejemplo, sería imprudente dejarlo sobre la repisa de nuestra chimenea a la vista de todos, porque esto incitaría a alguien a robarlo. De igual manera, sería arriesgado revelar las enseñanzas tántricas a los que no han recibido iniciaciones o carecen de fe profunda en el Budadharma, porque atraeríamos numerosos obstáculos. Por lo tanto, es aconsejable practicar el tantra con discreción.

El mantra secreto es una práctica exclusivamente budista. A pesar de que ciertas enseñanzas de otras creencias se parecen superficialmente a las del mantra secreto, en realidad son completamente diferentes. En particular, el mantra secreto es una práctica exclusiva del mahayana, y de entre los mahayanistas, sólo los que tienen fe firme, grandes méritos y sabiduría, pueden adiestrarse en ella. Aunque el mantra secreto es muy profundo y valioso, no es una práctica apropiada para los que carecen de estas cualidades. Vajradhara comparó el mantra secreto con la leche de león de las nieves. Si esta leche se guarda en un recipiente de oro, se preserva su dulzor y calidad vigorizante, pero si se vierte en uno de otro material, se corta al instante. Igualmente, si una persona de poca fe estudia las enseñanzas tántricas e intenta ponerlas en práctica sin seguir los consejos de un maestro vajra cualificado, acabará confundida y tendrá dudas y malentendidos.

Vehículo del mantra

Mantra quiere decir ‘protección de la mente’. Si practicamos el mantra secreto, protegeremos nuestra mente de las apariencias y concepciones erróneas, que según el tantra son la raíz del samsara y la causa de todo el sufrimiento que experimentamos. Las apariencias ordinarias son las que surgen de una mente impura, y las concepciones ordinarias, las mentes que conciben un objeto bajo el influjo de estas apariencias. Puesto que los fenómenos aparecen ante nosotros como si fueran ordinarios, los concebimos de tal forma, acumulamos karma contaminado y de este modo seguimos atrapados en el samsara. Las concepciones ordinarias son obstrucciones a liberación, y las apariencias ordinarias, a la omnisciencia.

Cuando nos aferramos a nosotros mismos como una persona ordinaria pensando «Soy Pedro», «Soy Sara», etc., estamos generando concepciones ordinarias. Por ejemplo, cuando alguien nos ataca, enseguida nos aferramos a nuestra identidad ordinaria y sentimos miedo; asimismo, si no tenemos dinero suficiente para vivir, nos angustiamos. Si en vez de aferrarnos a nuestra identidad ordinaria superásemos las concepciones ordinarias generando el orgullo divino de ser Heruka o Vajrayoguini, no tendríamos miedo, ansiedad ni otras preocupaciones. ¿Quién puede perjudicar a Heruka? ¿Cómo es posible que a Vajrayoguini le falte dinero?

¿Por qué pensamos de manera ordinaria que somos Pedro, Sara, etc.? Las concepciones ordinarias dependen de las apariencias ordinarias. Primero, percibimos nuestros agregados ordinarios y, acto seguido, pensamos que somos una persona ordinaria. Debido a que percibimos un cuerpo o unos estados mentales burdos e impuros, pensamos «Yo» y concebimos que somos un ser ordinario. Al actuar bajo la influencia de las concepciones ordinarias, creamos karma contaminado y sembramos las causas para que las apariencias de un cuerpo, una mente y un mundo ordinarios se manifiesten de nuevo en el futuro. Si nos dejamos llevar por las apariencias ordinarias y nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea de manera ordinaria, perpetuaremos este ciclo de experiencias ordinarias. Para romperlo, tenemos que superar las apariencias ordinarias visualizándonos como una Deidad y eliminar las concepciones ordinarias generando el orgullo divino de ser la Deidad. La mayoría de los caminos tántricos son métodos para eliminar las apariencias y concepciones ordinarias.

Las concepciones ordinarias, aunque son obstrucciones a la liberación, no son necesariamente perturbaciones mentales, porque no siempre son percepciones erróneas. Los objetos principales que los practicantes tántricos han de abandonar no son las perturbaciones mentales, sino las apariencias y concepciones ordinarias, porque cuando éstas se manifiestan con intensidad, su adiestramiento tántrico se debilita. Los practicantes tántricos cualificados no temen a las perturbaciones mentales. De hecho, en algunos Tantras, Buda dio permiso a los practicantes del mantra secreto para generar apego, y en otros, para sentir odio y celos. En cuanto a la ignorancia, hay divergencia de opiniones. Unos eruditos dicen que Buda no dio permiso para generarla, porque de la ignorancia no puede obtenerse ningún beneficio. Opinan que, aunque el apego puede utilizarse para generar gozo y el odio transformarse en energía para beneficiar a los demás, la ignorancia no tiene ninguna utilidad. Otros eruditos afirman que al dar permiso para generar odio y apego, de manera implícita lo dio también para generar ignorancia, la raíz de todas las perturbaciones mentales. Es importante señalar que, a pesar de que los practicantes tántricos no consideran que las perturbaciones mentales sean los objetos principales que han de abandonar, tienen la intención de hacerlo. En realidad, cuando los practicantes reducen o abandonan las apariencias y concepciones ordinarias, de manera simultánea debilitan o eliminan sus perturbaciones mentales.

Vehículo resultante

En este contexto, resultante se refiere a los cuatro efectos últimos del adiestramiento espiritual: los logros puros del entorno, el cuerpo, los disfrutes y las obras de un Buda. Estos cuatro efectos se denominan las cuatro purezas completas. El mantra secreto recibe el nombre de vehículo resultante porque los practicantes traen estas cuatro purezas completas al camino espiritual. Por ejemplo, si practicamos el tantra de Vajrayoguini, traemos el entorno puro de un Buda al camino espiritual visualizando nuestro entorno como el mandala de Vajrayoguini; traemos el cuerpo puro de un Buda al camino visualizando nuestro cuerpo como el de Vajrayoguini; traemos los disfrutes puros de un Buda al camino espiritual imaginando que nuestra comida, bebida, etc., son néctares que nos ofrecemos a nosotros mismos generados como Vajrayoguini; y traemos las obras puras de un Buda al camino espiritual ayudando a los demás al mismo tiempo que mantenemos el orgullo divino de ser Vajrayoguini. Estas prácticas constituyen el método más rápido para alcanzar las cuatro purezas completas.

Vehículo vajra

El significado principal de la palabra vajra es ‘indivisible’ o ‘indestructible’. El mantra secreto se denomina vehículo vajra porque contiene yogas de la indivisibilidad del método y la sabiduría, que consisten en meditaciones con las que se acumulan directamente méritos y sabiduría de manera simultánea. En el sutra no existe ninguna meditación con la que se pueda establecer directa y simultáneamente las causas de los Cuerpos de la Forma y de la Verdad, pero en el mantra secreto sí las hay. Por ejemplo, cuando meditamos en la etapa de generación del tantra del yoga supremo, en la misma concentración meditamos con una parte de nuestra mente en el cuerpo de la Deidad, y con la otra, en su vacuidad. Meditar en el cuerpo de la Deidad es la causa para alcanzar el Cuerpo de la Forma, y hacerlo en la vacuidad, la causa para lograr el Cuerpo de la Verdad. Cuando alcanzamos la luz clara significativa, la cuarta de las cinco fases de la etapa de consumación, meditamos en la unión del gozo y la vacuidad, es decir, en la indivisibilidad del método y la sabiduría. Esta única concentración completa de manera simultánea tanto la acumulación de méritos como la de sabiduría y, por lo tanto, constituye la causa principal para obtener los Cuerpos de la Forma y de la Verdad. Por estas razones, el vajrayana es el vehículo supremo y es superior al sutrayana.

Vehículo del método

Aunque en el sutra se enseñan las etapas del camino del método, estos métodos no son tan profundos, diestros ni rápidos como los del tantra. Los verdaderos métodos rápidos y directos para alcanzar la Budeidad, como el cuerpo aislado, la palabra aislada, la mente aislada, el cuerpo ilusorio y la luz clara, se revelan sólo en el tantra. En cambio, las prácticas esenciales del sutra también se encuentran en el tantra. La mente de bodhichita, por ejemplo, se enseña tanto en el sutra como en el tantra. A pesar de que la naturaleza de la bodhichita es la misma en los dos senderos, la manera de meditar en ella según el tantra es más profunda. En el camino del tantra meditamos en la bodhichita en combinación con la práctica de traer el resultado futuro al camino. Comenzamos cada sesión de meditación tántrica generando la mente de bodhichita de la forma acostumbrada, pero luego, con la motivación de alcanzar la iluminación por el beneficio de todos los seres sintientes, imaginamos que nos convertimos instantáneamente en un Buda y realizamos las obras de un ser iluminado. De este modo, nuestra meditación en la autogeneración se convierte en un poderoso método para mejorar nuestra bodhichita y alcanzar sus objetivos. Cuando el practicante tántrico genera la mente de bodhichita, conoce exactamente qué es la iluminación –la unión de la luz clara significativa y el cuerpo ilusorio–, así como los verdaderos caminos que nos conducen a ella –el cuerpo aislado, la palabra aislada, la mente aislada, etc.–, por lo que su deseo de alcanzar la iluminación es muy cualificado. Por esta razón, la manera de practicar la bodhichita según el tantra es superior a la del sutra. Hay muchas otras técnicas tántricas especiales para mejorar e incrementar nuestra bodhichita.

Vehículo tántrico

Hay cuatro clases de tantras: tantras base, tantras del camino, tantras resultantes y Tantras textuales. Nuestro cuerpo, palabra y mente ordinarios se denominan tantras base porque constituyen las bases que hemos de purificar con la práctica del tantra. Los yogas de las cuatro clases de tantras, como los yogas con signos y los yogas sin signos del tantra de acción, y los yogas de las etapas de generación y de consumación del tantra del yoga supremo son ejemplos de tantras del camino. Los tantras resultantes son los tres cuerpos de un Buda que se alcanzan con los tantras del camino. Por último, las escrituras que revelan estas tres clases de tantras son los Tantras textuales. Purificando los tantras base con los tantras del camino alcanzaremos los tantras resultantes, y para ello tenemos que estudiar y practicar los Tantras textuales.

En la Gran exposición de las etapas del mantra secreto, Yhe Tsongkhapa dice que si practicamos el mantra secreto nos beneficiaremos de siete maneras especiales:

1) recibiremos las bendiciones de los Budas y Bodhisatvas con mayor rapidez;
2) estaremos bajo la guía y protección de nuestra Deidad personal o Yidam;
3) recordaremos a los Budas al morir, durante el estado intermedio y en las vidas futuras;
4) completaremos con rapidez las acumulaciones de méritos y sabiduría;
5) no tendremos obstáculos;
6) alcanzaremos los logros comunes –de pacificación, prosperidad, control y coléricos, y los ocho grandes logros– y el logro extraordinario –la Unión de No Más Aprendizaje o Budeidad–;
7) nuestras acciones físicas y verbales se convertirán en causas para acumular méritos en abundancia.

Las cuatro clases de tantras

Debido a que, según su sabiduría, méritos y capacidad mental, hay muchos tipos de practicantes del mantra secreto, Buda enseñó cuatro clases de tantras: el tantra de acción, el tantra de ejecución, el tantra del yoga y el tantra del yoga supremo. Una manera de distinguir estas cuatro clases de tantras es conocer los métodos que utilizan para transformar los placeres sensuales en el camino espiritual. Los seres del reino del deseo sienten un fuerte apego por los placeres del samsara al ver formas hermosas, escuchar sonidos agradables, oler fragancias exquisitas, degustar sabores deliciosos y acariciar objetos suaves y estimulantes al tacto. Cuando disfrutamos de estos cinco objetos de deseo, experimentamos gozo, pero por desgracia éste despierta nuestro apego y se convierte en la causa de que obtengamos más renacimientos en el samsara. Por consiguiente, el gozo que los seres ordinarios sienten al experimentar objetos sensuales les produce indirectamente sufrimiento. Con su destreza incomparable, Buda mostró métodos especiales para transformar los placeres mundanos en el camino espiritual y hacer que en lugar de producirnos sufrimiento se conviertan en causas para alcanzar el gozo último de la Budeidad. Con la ayuda de estos métodos podemos beneficiarnos de la atracción natural que sentimos por los placeres sensuales y, en vez de tener que abandonar los cinco objetos del deseo, utilizarlos para mejorar nuestro adiestramiento espiritual.

Como dijo el gran Mahasidha Saraha, la mayoría de las personas de este mundo consideran que el gozo sexual es muy importante y ponen un gran esfuerzo para poder experimentarlo, pero nadie sabe cómo hacerlo de manera provechosa, impidiendo que sus perturbaciones mentales incrementen. Buda enseñó varios métodos para transformar los placeres sexuales en el camino espiritual, y aunque algunos sólo pueden practicarlos las personas de facultades mentales superiores, otros están al alcance de todos.

Cada una de las cuatro clases de tantras tiene sus propias técnicas especiales para transformar el gozo sensual en el camino espiritual. Por ejemplo, cuando el practicante del tantra de acción se genera como una Deidad masculina del mismo tantra, como Manyhushri o Avalokiteshvara, visualiza a una hermosa Diosa, genera gozo al mirarla y utiliza esta mente gozosa para meditar en la vacuidad. Para aumentar sus experiencias de gozo, apariencia clara y orgullo divino, realiza también otros rituales, como mudras y abluciones. El practicante del tantra de ejecución, además de visualizar a una hermosa Diosa, imagina que ésta le sonríe provocativamente y, de este modo, genera gozo que utiliza para concentrarse en la vacuidad. También realiza otros rituales, dando la misma importancia a la meditación que a las acciones externas. El practicante del tantra del yoga imagina que toma a la Diosa de la mano y utiliza el gozo que siente para meditar en la vacuidad. Cuando realiza rituales considera que las prácticas internas son más importantes que las externas. El practicante del tantra del yoga supremo imagina que entra en unión sexual con la Diosa y transforma el gozo generado en el camino meditando en la vacuidad. Para transformar el gozo de la unión con una Deidad en el camino espiritual tenemos que ser capaces de transformar el gozo que sentimos al tomarla de la mano y, previamente, el que generamos al mirarla. Por lo tanto, los que deseen transformar el gozo en el camino espiritual según el tantra del yoga supremo, primero deben adiestrarse en transformarlo según los tantras inferiores.

Si aprendemos a transformar en el camino espiritual el gozo que sentimos al mirar a la Diosa visualizada, al ver que nos sonríe, al tomarla de la mano y al entrar en unión con ella, conseguiremos hacer lo mismo con el gozo del verdadero acto sexual. No obstante, sin adiestrarnos en la meditación es imposible transformar las actividades sexuales en el sendero espiritual. Algunas personas que no comprenden bien el tantra y carecen de experiencia en la meditación se permiten llevar una conducta sexual incorrecta pretendiendo ser grandes practicantes tántricos. Estas personas están destruyendo el Budadharma y creando las causas para renacer en los infiernos.

Es necesario conocer nuestras limitaciones y practicar según nuestra capacidad. Primero, manteniendo el orgullo divino de ser la Deidad, debemos transformar el gozo de mirar a la Deidad masculina o femenina y, cuando hayamos logrado cierta experiencia, intentar transformar el gozo que sentimos al mirar a un hombre o a una mujer real. De esta manera nos convertiremos en un practicante del tantra de acción. Luego, imaginamos que la Deidad nos está sonriendo y utilizamos el gozo que sentimos para meditar en la vacuidad. Cuando seamos capaces de hacerlo, intentamos transformar el gozo que sentimos al ver que nuestro compañero nos sonríe. Finalmente, con un fuerte orgullo divino de ser una Deidad del tantra del yoga supremo, como Heruka o Vajrayoguini, visualizamos que disfrutamos en unión sexual con nuestro consorte. Tanto si somos un hombre como una mujer, al generarnos como Heruka visualizamos que estamos en unión con Vajrayoguini, y al hacerlo como Vajrayoguini, que lo estamos con Heruka. Cuando seamos capaces de transformar el gozo resultante de abrazar en unión sexual a nuestro consorte visualizado, podemos intentar transformar en el camino a la Budeidad el que sentimos al realizar el verdadero acto sexual.

Nuestra motivación para realizar esta práctica ha de ser compasión y bodhichita, y cuando experimentemos gozo con cualquiera de los métodos mencionados, debemos mezclarlo de inmediato con la vacuidad y permanecer concentrados de manera convergente en la unión del gozo y la vacuidad. Esta forma de transformar los placeres sensuales en el camino espiritual es la esencia misma del vajrayana. Nuestro éxito en esta práctica dependerá de lo profundo que sea nuestro entendimiento de la vacuidad y de lo intensa que sea nuestra experiencia de gozo.

El propósito de transformar el gozo en el camino se analizará con más detalle en la sección del tantra del yoga supremo. La esencia de este tantra consiste en practicar la unión del gozo y la vacuidad. Si somos capaces de transformar el gozo en el camino, podremos transformar los disfrutes de los cinco objetos de deseo en poderosas causas para alcanzar la Budeidad.

Es importante que no descuidemos nuestra práctica de los tantras inferiores. Yhe Tsongkhapa dijo que el practicante que no estudie los tantras inferiores no puede afirmar que el tantra del yoga supremo es superior a los demás. Los tantras inferiores son los preparativos para practicar el tantra del yoga supremo, por lo tanto, la única forma de apreciar en su totalidad la profundidad del tantra del yoga supremo es comprendiendo los tres tantras inferiores.