Este popular y práctico manual de gran éxito editorial, ahora revisado para hacerlo más accesible al público en general, nos permite descubrir por nosotros mismos la paz interior y la claridad mental que se obtiene al practicar la meditación.
El autor presenta paso a paso veintiuna meditaciones que conducen a estados mentales cada vez más apacibles y beneficiosos, y que juntas constituyen el camino budista completo a la iluminación.
Si practicamos estas meditaciones, podemos transformar nuestra vida diaria, desarrollar nuestro potencial espiritual y encontrar felicidad duradera.
«Se puede intuir enseguida el valor de este libro […]. Este libro brilla.» — THE NEW HUMANITY
«Un libro que puede potencialmente cambiar una vida.» — ABOUTBUDDHISM.COM
Extracto de este libro:
Meditación 12. Ventajas de estimar a los demás
Cuando pensamos que tanto los demás como su felicidad y libertad son importantes, los estamos estimando. Si estimamos a los demás, de forma natural realizaremos acciones que los harán felices. De este modo disfrutaremos de una vida feliz, apacible, con armonía y llena de significado. Podemos comenzar a realizar esta práctica con nuestros familiares, amigos y las personas que nos rodean, y poco a poco ampliarla hasta abarcar a todos los seres sintientes sin excepción. De este modo, mostraremos con nuestro ejemplo cómo practicar el Dharma con sinceridad.
Shantideva dice en su Guía de las obras del Bodhisatva:
«Toda la felicidad de este mundo
surge del deseo de que los demás sean felices».
Si lo analizamos con detenimiento, comprenderemos que toda nuestra felicidad, tanto la presente como la futura, es el resultado de estimar a los demás, es decir, de nuestro deseo de que sean felices. En nuestras vidas pasadas, puesto que estimamos a los demás, practicamos la disciplina moral al abstenernos de hacer daño, matar o robar. En ocasiones, debido a nuestro cariño por ellos, también practicamos la generosidad y la paciencia. Como resultado de estas buenas acciones, hemos obtenido este precioso renacimiento humano. Además, como en el pasado hemos ayudado y protegido a otros seres en ciertas ocasiones, ahora recibimos ayuda y disfrutamos de condiciones favorables.
Si estimamos a los demás con sinceridad, recibiremos innumerables beneficios tanto en esta vida como en las futuras. El resultado más inmediato será que muchos de nuestros problemas, como los provocados por el odio, los celos y el egoísmo, desaparecerán y nuestra mente disfrutará de paz y tranquilidad. Puesto que actuaremos con consideración, complaceremos a los demás y no discutiremos ni nos pelearemos con ellos. Si estimamos a los demás, desearemos ayudarlos en lugar de perjudicarlos y de forma natural evitaremos cometer acciones indebidas. De este modo, realizaremos acciones virtuosas, como practicar la generosidad, el amor y la paciencia, y crearemos las causas para obtener otro renacimiento humano en el futuro.
Si consideramos la práctica de estimar a los demás como nuestro adiestramiento principal, generaremos de manera gradual las preciosas mentes de gran compasión y bodhichita, y finalmente alcanzaremos la felicidad última de la gran iluminación.
Meditación
Como práctica preparatoria recitamos las Oraciones para meditar concentrándonos en su significado. A continuación, realizamos la siguiente contemplación:
La preciosa mente que estima a todos los seres sintientes me protege a mí y a los demás del sufrimiento, nos hace felices y satisface nuestros deseos.
Después de reflexionar de este modo varias veces, tomamos la siguiente determinación: «He de estimar siempre a todos los seres sintientes». Esta determinación es el objeto de nuestra meditación y nos concentramos en ella sin olvidarla; hemos de mantenerla en nuestra mente de manera convergente durante tanto tiempo como podamos. Si perdemos el objeto de meditación, debemos renovarlo de inmediato recordando la determinación anterior o repitiendo la contemplación.
Al final de la sesión de meditación dedicamos las virtudes que hayamos acumulado con esta práctica para alcanzar la realización de estimar a los demás y la iluminación para la felicidad de todos los seres sintientes.
Durante el descanso de la meditación debemos recordar nuestra determinación y ponerla en práctica en todo momento. Debemos recordar siempre los numerosos beneficios de estimar a los demás y seguir aumentando nuestro amor, respeto y consideración por ellos.
